Almería exposición guitarras eléctricas

Museo de la Guitarra prorroga su estancia hasta el próximo 23 de mayo

El Área de Promoción de la Ciudad apuesta por ampliar su exhibición debido a su enorme interés y ante la posibilidad de que en ese plazo se permita la movilidad entre provincias andaluzas

Joyas y símbolos de las seis cuerdas amplificadas, que han usado nombres propios tan incontestables como Agnus Young de AC/DC, Brian May de Queen, David Gilmour de Pink Floyd, Noel Gallagher de Oasis, Eric Clapton, George Harrison de The Beatles, Van Halen, Bono y The Edge de U2, Joe Satriani, Mark Knopler o Richie Sambora. La increíble colección de guitarras que se muestran en el Museo ‘Antonio de Torres’ desde finales del mes de diciembre prorroga su estancia hasta el próximo 23 de mayo, dada la gran acogida que sigue recibiendo por parte de los almerienses y de cara a una posible apertura de la movilidad entre provincias.

Así se ha decidido desde el Área de Promoción de la Ciudad que, además, ha celebrado recientemente una visita guiada a cargo de su comisario y su coleccionista, Carlos González y Ricky de SteelEdge Guitars, respectivamente. Son un total de 22 históricas guitarras las que protagonizan la muestra, muchas de ellas, además, firmadas por sus protagonistas.

“Es sin duda una de las exposiciones dedicadas a las guitarras eléctricas más importantes que se han realizado en España, con el mérito especial de ser obra de un apasionado almeriense. Guitarras de culto, que han sido tocadas por grandes músicos y cuyos sonidos están presentes en las grabaciones más emblemáticas del siglo XX, esas que todos, al menos los de las generaciones anteriores a la generación Z, hemos escuchado tantas veces”, apuntó Carlos Sánchez el día de la inauguración.

Ricky de SteelEdge Guitars vuelve a agradecer al Área de Promoción “la posibilidad de exhibir parte de mi colección y espero que los almerienses y turistas la disfruten tanto como yo lo he hecho para reunirlas. Como decía un amigo que ya no está con nosotros, la guitarra es solo una excusa para compartir, compartir música, cultura, canciones que nos unen”.

Sobre la evolución eléctrica de la guitarra

La guitarra conoció desde sus orígenes una gran popularidad, tanto en el ámbito culto como en el popular. Sin embargo cuando en el siglo XIX otros instrumentos acústicos de cuerda pulsada, como los pianos y las arpas, evolucionaron hacia un mayor tamaño con potentes sonoridades, que los hacían aptos para unirse a las orquestas sinfónicas, la guitarra se quedó rezagada.

Por su tamaño y su estructura ligera, la guitarra de los siglos XVIII y XIX no podía competir con pianos, arpas, o conjuntos de violines, flautas, clarinetes u otros instrumentos de viento. Simplemente apenas se la oía en una orquesta. Es por eso que Hector Berlioz, que amaba la guitarra y componía con ella, nunca escribió obras para guitarra, considerándola una “orquesta en miniatura” reservándola para el ámbito privado.

Pero el dominio de la electricidad permitió el desarrollo de los sistemas de amplificación, la guitarra pudo competir en potencia con los demás instrumentos, saliendo de las casas y los salones privados para llegar a las multitudes.

Las guitarra eléctricas conservaban las cualidades de ligereza, facilidad de transporte y versatilidad de sus hermanas acústicas, pero podían llegar a cientos e incluso miles de personas. Las nuevas músicas, como el jazz, el blues o el rock la adoptaron sin dudar y desde entonces es el instrumento de cuerda predilecto de estas nuevas músicas.

Al liberarse de las exigencias de los instrumentos acústicos pudo cambiar de forma y tamaño, adaptándose a cualquier extravagancia decorativa y técnica, como las guitarras de tres y cuatro mástiles.

Sin embargo hay elementos que no han cambiado a lo largo de los siglos, como es el ser un instrumento barato, su acoplamiento perfecto al cuerpo del músico, la facilidad de moverse con ella, de poder cantar, caminar, bailar e incluso saltar con ella sin parar de tocar. Y esa virtud es algo que ya puso en evidencia el guitarrista y compositor Luis de Briceño en 1636: “La Guitarra es un teatro verdadero de este ahorro, además es acomodada y propia para cantar, tañer, danzar, saltar y correr, bailar y zapatear.”