La solidaridad de los almerienses agota los 5.000 abanicos de la Feria 2020 en sólo dos días

El Área de Promoción de la Ciudad destinará el dinero recaudado a los comedores sociales de La Milagrosa y Casa Nazaret

 

Sólo dos días. Si ya ayer, lunes, se habían vendido la mitad de los 5.000 abanicos solidarios de la Feria, esta mañana se ha agotado la otra mitad. Una espléndida respuesta de los almerienses a la iniciativa del Área de Promoción de la Ciudad del Ayuntamiento de Almería. A 3 euros cada uno, los 15.000 euros recaudados irán destinados a los comedores benéficos de La Milagrosa y de la Casa de Nazaret

 

La Oficina Municipal de Turismo, en el Paseo de Almería, ha ido vendiendo en estos dos días el abanico diseñado por Antonio Lorente de manera escalonada, pero en un goteo constante, respetando la distancia social, mascarillas obligatorias y gel desinfectante, y el éxito ha demostrado una vez más que se trata de una tradición de la ciudad, elemento para coleccionistas y que los almerienses respondemos a las causas sociales. El propio alcalde, Ramón Fernández-Pacheco, acudió ayer a comprar su abanico solidario.

 

La imagen de los abanicos es la misma que la del cartel ganador del concurso de la Feria de Almería 2020, obra del ilustrador Antonio Lorente. La propuesta, titulada ‘Diferente, pero nuestra’ evoca la vida en tiempos de Covid-19, con dos mujeres ataviadas con el traje de faralaes bailando desde sus balcones, con la Casa Consistorial en la Plaza Vieja al fondo.

 

Sin Feria propiamente dicha, el Equipo de Gobierno decidió en abril desistir del procedimiento de contratación para el suministro de los 25.000 abanicos que cada año se reparten con motivo de la Feria y Fiestas en honor a la Virgen del Mar. No obstante, los almerienses no se iban a quedar sin abanicos conmemorativos, que son objeto de coleccionismo para muchas personas. Han sido 5.000 unidades encargadas para este año por el Área de Promoción de la Ciudad, que coordina el concejal Carlos Sánchez,  y que se han puesto a la venta al precio simbólico de tres euros y para un fin social, con el objetivo de venderlos todos, como así ha ocurrido, y recaudar 15.000 euros.