Ordenanza Limpieza

La modificación de la Ordenanza de Limpieza que obliga a limpiar los restos de orina de las mascotas en la calle entra en vigor el próximo 1 de julio

El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publica hoy la aprobación definitiva, una vez ha concluido el periodo de información pública y audiencia, sin que se hayan presentado alegaciones o reclamaciones

Los dueños de mascotas estarán obligados, a partir del próximo 1 de julio, a retirar los restos de orina de sus animales en la calle mediante el uso de agua con vinagre común, obligación que hasta ahora se limitaba solo a la recogida de excrementos evacuados por los animales de compañía en la vía pública.

El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) recoge en su edición de hoy la aprobación definitiva de la modificación de la Ordenanza Municipal de Limpieza en Espacios Públicos y Recogida de Residuos, incluyendo en la misma la obligación, a los propietarios de animales de compañía, de utilizar agua con vinagre común al objeto de minimizar el efecto de las micciones de dichos animales en el entorno y mobiliario urbano. Tal y como se recoge en las disposiciones finales de la Ordenanza su entrada en vigor será tras su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia y una vez transcurrido el plazo de 15 hábiles, tal y como recoge la Ley reguladora de las Bases de Régimen Local.

Fue el pasado 1 de abril cuando el Pleno de la Corporación municipal adoptaba, en sesión extraordinaria, el acuerdo relativo a la aprobación inicial de la modificación de esta Ordenanza. De acuerdo con el procedimiento establecido, el expediente administrativo ha estado sometido a información pública y audiencia a los interesados por el plazo de treinta días hábiles, sin haberse producido reclamaciones y/o sugerencias alguna durante ese periodo, por lo que se entiende definitivamente adoptado el acuerdo de aprobación, hasta entonces provisional.

El concejal de Servicios Municipales en funciones, Juan José Alonso, ha insistido hoy en que esta modificación tiene por objetivo “evitar que las micciones, particularmente de perros, queden sin limpiar, con el fin de evitar suciedad y los malos olores en las calles”, y ha recordado que “la presencia de heces de los perros abandonadas en la calle es, junto a las micciones de perros, uno de los principales problemas de limpieza e higiene y una de las principales quejas que denuncian los almerienses”.

La propuesta, hoy aprobada definitivamente, modifica los artículos 7.2, apartado I) y 54, apartado 14, de la Ordenanza Municipal de Limpieza quedando de la siguiente manera:

Artículo 7.2. “I) No recoger inmediatamente los excrementos evacuados por los animales de compañía en la vía pública, siendo obligatorio utilizar agua con vinagre común al objeto de minimizar el impacto de las micciones de dichos animales en el entorno y mobiliario urbano.

Artículo 54. “14) No recoger inmediatamente los excrementos evacuados por los animales de compañía en la vía pública, siendo obligatorio utilizar agua con vinagre común al objeto de minimizar el impacto de las micciones de dichos animales en el entorno y mobiliario urbano.

Esta modificación en la Ordenanza hace referencia únicamente a la ampliación de la obligación de los propietarios de animales de compañía a atender las micciones de los animales sobre la vía pública y el mobiliario urbano, ya que la orina de los perros es una consecuencia muy evidente en la degradación de mobiliario urbano, manchas en las aceras, vías, espacios públicos y fachadas de edificios, trasladándose con ello una mala imagen de las calles o entornos urbanos de la ciudad.

Juanjo Alonso ha apelado nuevamente a la “colaboración y conciencia ciudadana”, recordando que la Ordenanza Municipal de Limpieza establece una serie de normas para los animales de compañía en las vías y espacios públicos que, en caso de no cumplirse, puede suponer multas económicas. El texto de la Ordenanza que regula la limpieza y recogida de residuos establece tres tipos de sanciones en su régimen disciplinario: leves, graves y muy graves. Las primeras, entre las que se incluye actualmente la no recogida de los excrementos de las mascotas y ahora la limpieza de las micciones de los animales de compañía, conlleva una multa de entre 120 a 750 euros.