Feria del libro 2019

La 40ª Feria del Libro de Almería se consolida en su fórmula en la Plaza de la Catedral y arroja otro incremento en ventas

El incremento a diez días no ha minado el número de actividades y presencia de público durante todo el evento

La 40ª edición de Feria del Libro de Almería, que se clausuró en la pasada tarde del domingo después de desarrollarse durante diez días, su edición más extensa, el pasado 26 de abril, ha continuado el modelo de feria que ya en el año anterior había conseguido cifras de asistencia y venta de éxito. Así se desprende del balance que han realizado el concejal de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería, Carlos Sánchez, el director de la Feria, Manuel García Iborra, y los libreros.

En este sentido, Carlos Sánchez ha celebrado que “la extensión en el tiempo de la Feria ha hecho que los almerienses tuvieran muchas más oportunidades de darse un paseo por la Feria o de participar en las más de cincuenta actividades o firmas con sus autores favoritos. Era un formato arriesgado, en lugar de concentrar todo en unos pocos días, y la experiencia ha sido positiva tal y como nos han indicado los propios libreros”.

De igual forma, Sánchez considera que “mantener un evento de calidad y buen resultado como Feria del Libro de Almería permite la gran oportunidad de plantear un gran futuro, acordando continuar los elementos más apreciables, imitar logros de otros eventos similares e intentar innovar sobre esta base de calidad con gran acogida en Almería”.

El director de la Feria, García Iborra, indica que “la mejora puede ser ajustada entre un crecimiento natural del cinco al diez por ciento, también en ventas, tal y como nos han informado los libreros”. Con propuestas muy arriesgadas y otras más clásicas, ha pretendido abrirse a todo tipo de públicos, desde el más erudito al más transgresor. Ha sido una feria de continuidad, buscando el equilibrio entre actos de adulto e infantil, entre autores populares y otros menos conocidos, entre literatura de prestigio y otra de pretensiones más sencillas, entre escritores de fuera de la provincia y, también, almerienses.

Manuel García Iborra señala que “entre las fortalezas claramente señalables, el mundo infantil ha salido aún más reforzado, más cuando los resultados en años anteriores ya eran ejemplares. En un evento generalista como una feria del libro, a veces, actos de figuras que no sean populares, pueden pecar de no recibir la atención suficiente. La fortaleza de la feria de manera general ha permitido que estos actos, de los cuales algunos son protagonistas de los mejores libros de año por la crítica, han funcionado con notoriedad en asistencia, al tomar el evento una forma de invitación a conocer estos autores y sus obras”.

Pero tampoco han faltado autores famosos o populares, que son los que dan brillo a la Feria, con varios llenos y una gran atención en redes sociales y medios de comunicación, como Javier Padilla, Defreds, Mohamed El Morabet, Manuel Pimentel, Fran Perea, Ángeles Blanco, Luna Miguel, Victoria Ash, Laura Pacheco, David Leo o Vicente Vallés, sin olvidar los homenajes a Pepe Criado y Pilar Quirosa o el pregón de Pablo Andrés Escapa.

“También, la feria ha ido comenzando el trabajo para convertirse en un evento cultural festivo, añadiendo propuestas paralelas de divertimiento para los visitantes. Con bailes sorpresas (flashmob), recreaciones históricas con una gran cantidad de espectadores, juegos a lo largo de la plaza, además de los tradicionales actos entre literatura y música, la feria ha pretendido ser un lugar al que apetece visitar para disfrutar la jornada”, concluye Manuel García Iborra.