Almería cultura teatro Mojigatos

Gabino Diego y Cecilia Solaguren agotan entradas en una divertida comedia sobre la pareja y el sexo

En la obra ‘Los Mojigatos’, representada ayer en el Auditorio Maestro Padilla, los actores plantean hacer el amor sobre el escenario, con la colaboración del público

Tras 9 años de matrimonio y 14 meses de sequía sexual, una pareja decide poner fin a este celibato haciendo el amor delante del público. Esta provocadora presentación encierra una divertida comedia, no exenta de reflexiones, sobre una pareja influida por sus traumas personajes y el cambio de roles de la sociedad actual, donde la mujer reclama su libertad en todos los aspectos, incluido, por supuesto, el sexo.

Gabino Diego, actor que ha nacido para la comedia y actúa con una naturalidad pasmosa, y Cecilia Solaguren, que ha consolidado su carrera en el teatro, son los protagonistas de la obra ‘Los Mojigatos’, que en la tarde de ayer, viernes, agotó las entradas del Auditorio Maestro Padilla, dentro de la cultura segura. Un texto que llevaba el sello de Pentación Espectáculos y el productor Jesús Cimarro, escrito por Anthony Neilson, y adaptado y dirigido por Magüi Mira. Garantía, por tanto de calidad, dentro de la programación del Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería.

La escenografía visualizaba desde el principio la situación de la pareja. Dos alfombras simétricas enmarcan el territorio de cada personaje, unas fronteras ficticias que les costaba traspasar. Y en cada habitáculo, una butaca, lámpara y biombo donde intentan desinhibirse, sin olvidar los geles hidroalcohólicos que nos recuerdan la situación de pandemia en la que nos encontramos.

Los diálogos, muy bien entrelazados, van sacando a la luz ante la colaboración del público, los problemas de pareja y personales que les han llevado a apagar el deseo sexual. Relevaciones de traumas de la infancia y remordimientos de las propias conductas en la cama anteriores al movimiento #MeToo, unidos a la evolución de una sociedad donde el macho ha quedado desterrado, generan las inseguridades e inapetencia sexual del hombre que se contraponen con la decisión de la mujer, la cual quiere zanjar el problema por las bravas. En definitiva, una pareja que intenta adaptarse a los roles que exige la sociedad también en materia de sexo y, en el fondo, salvar su matrimonio apagado por la rutina.

Y esta diatriba la verbalizan de forma brillante Gabino Diego y Cecilia Solaguren sobre el escenario, adornado con situaciones cómicas, como la tentativa fallada de la práctica sexual ante el público, los ocurrentes disfraces propuestos a Cecilia para abrir el apetito, o la serenata de Gabino, guitarra en mano, cantando el tema ‘Ne me quitte pas’.

El público ha disfrutado en el Auditorio de una divertida comedia, con diálogos cuidados, y dos grandes actores, que reflexionan sobre cómo debe ser una relación equilibrada también en el plano sexual. Para saber la respuesta, hay que visitar el teatro… Porque tras recibir los aplausos, Gabino y Cecilia dieron las gracias a los asistentes y recordaron la importancia de que la cultura se reactive, con seguridad, pues es la mejor medicina para curar el alma y también un sector del que depende la economía de muchas familias.