Museos Almería Federico Castellón

Federico Castellón protagoniza la nueva obra invitada del Museo de Arte ‘Doña Pakyta’ con ‘Mercado de Aves. Nápoles’

El grabado fue realizado e impreso por la American Academy of Arts and Letters (AAA), institución que concedió a Castellón su Premio en la categoría de Arte en la convocatoria de 1949

Grabado de corte surrealista, inspirado en las vivencias del artista durante el viaje que en 1950 le llevaría hasta Italia becado por la Fundación Guggenheim, ‘Mercado de Aves’ (Nápoles) es un aguafuerte realizado por Federico Castellón por encargo de la Academia Americana de Artes y Letras. Una institución que le concedía el Primer premio en la categoría de Arte en 1949 y de la que fue nombrado académico en 1968.

La obra definitiva y cinco pruebas de estado previas, pertenecientes a la colección de Francisco Salmerón, son las que protagonizan la sección de ‘la obra invitada’ del Museo de Arte ‘Doña Pakyta’ y se podrá visitar hasta el próximo 3 de noviembre, en virtud del trabajo conjunto que realiza la Fundación de Arte Ibáñez Cosentino, en colaboración con el Área de Promoción de la Ciudad del Ayuntamiento de Almería y la Diputación Provincial.

En palabras del director del Museo de Arte, Juan Manuel Martín Robles, “contar con no sólo la obra definitiva, sino las cinco pruebas de estado previas realizadas por el artista es un hecho poco común, que nos permite conocer el método de trabajo de Castellón a través de los diferentes cambios que en la composición podemos observar hasta su concepción final, sumándose personajes y elementos que cada vez obtienen mayor definición gracias a la intensidad de las tintas obtenida a través del paciente trabajo sobre la plancha metálica”.

Artista unánimemente considerado por la crítica especializada como uno de los más importantes grabadores norteamericanos del siglo XX, Federico Castellón (Alhabia (Almería), 1914 – Nueva York, 1971) se iniciaba en la práctica del grabado y la litografía en 1936. Sería, como el mismo relatase en 1971, gracias a la intervención del también artista Harry Stenberg: “Vio mi trabajo y quedó atónito. Me pasaba hasta tres días en un dibujo […] Él se sorprendió de que pasase tanto tiempo dibujando y un día le dijo a Carl Zigrosser: “Esto es estúpido, ¿por qué él no hace grabados? Por lo menos con un grabado tú puedes sacar una edición. Con un dibujo tienes un dibujo, tres días de trabajo. ¿Qué diablos puedes vender?”
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Así, gracias a la intervención de Stenberg y al apoyo incondicional de Zigrosser, director de la Galería Weyhe de Nueva York con la que el artista hispano-neoyorkino mantuvo vínculos a lo largo de toda su carrera, Federico Castellón iniciaba una dilatada y exitosa carrera como grabador a lo largo de la cual sería premiado en diversas ocasiones por la Academia de Bellas Artes de Pensilvania (1940); la Asociación de Artistas Americanos (1946, 1947, 1948); el Museo de Brooklyn (1947); la Biblioteca del Congreso (1949); Fundación Pennel (1949); el Club de Grabados de Filadelfia (1964); la Sociedad de Artistas Gráficos Americanos (1964); o el Centro de Arte de Madison (1966).

Miembro de la Sociedad de Artistas Gráficos Americanos y la Academia Nacional de Diseño, la obra gráfica de Castellón está presente en las colecciones de los algunos de los más importantes museos americanos, como el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, el MOMA de Nueva York, el Museo de Brooklyn, el Instituto de Arte de Chicago, el Instituto de Arte de Kalamazoo, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, el Museo Whitney de Arte Americano o la Academia de Bellas Artes de Pensilvania.