Almería teatro aficionado Yerma

El teatro aficionado de Fealta revisita ‘Yerma’, de García Lorca, el miércoles en el Apolo

La cita, dentro de la línea de apoyo a los creadores y compañías locales del Área de Cultura y Educación, comenzará a las 21.00 horas

La Federación Almeriense de Teatro Aficionado (FEALTA), con la colaboración del Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería, volverá a alzar el telón del Apolo este miércoles, 17 de noviembre, a las 21.00 horas, con una nueva obra dentro de su ciclo de actuaciones que desarrolla durante la práctica totalidad del año. Se trata, en este caso, del grupo Adrastea Teatro, que llevará a escena la obra ‘Yerma’.

Las entradas se encuentran a la venta en la taquilla municipal situada en el Teatro Apolo y en la página web www.almeriaculturaentradas.es. Tienen un precio único de 7 euros.

Se trata de una adaptación de la obra de Federico García Lorca, dirigida por Isabel Giménez y protagonizada por Mónica Porcel en el papel de Yerma, Amalio Plata en el de Juan y Francisco Espinosa en el de Víctor. El elenco se completa con Isabel Rodríguez, María Dolores Pérez, Paola Cárdenas, María del Mar Cortés, Juana Domene, Encarna Pérez, Encarna Rodríguez y Cristina Rodríguez.

La sinopsis de la obra es la siguiente: Yerma encarna el tópico conservador de que una mujer necesita estar casada y tener hijos y no se plantea otras posibilidades. Yerma es una idealista que se rebela ante lo que considera un destino injusto, la protagonista de una historia adversa que se rebela contra lo establecido y contra el mismo Dios, prefiriendo ser protagonista de su propio destino antes de ser víctima pasiva de éste.

Yerma tiene un carácter inflexible, no razonable, que obra según su sentir más íntimo. Su no resignación, su resistencia a la esterilidad, es el primer paso que llevará a la tragedia. Lorca nos conduce a través de la violencia lingüística al desenlace final, lo que no se es capaz de resolver con las palabras se hace con las manos. Yerma pide de Juan algo que él no puede darle y este hecho modifica toda su vida convirtiéndolo en una víctima predestinada hasta conducirlo al momento trágico final.

Federico García Lorca nos muestra la impotencia de la palabra para establecer acuerdos o para sustentar un modo de convivir humano, nos plantea el drama en el terreno de la violencia, en el espacio físico y psíquico de la tragedia. La violencia se muestra en todos los personajes: en los que representan la sociedad del momento, y de una manera clara y frontal en Yerma y Juan, por eso la obra discurre desde el principio dentro de los cauces de la exasperación e impotencia.