Ballet Imperial Ruso Almería

El Ballet Imperial Ruso embelesa con la belleza técnica y estética de sus coreografías en el Maestro Padilla

Lleno en el Auditorio y numerosos aplausos para la atractiva selección de obras de Tchaikovsky y el espectacular ‘Bolero’ de Ravel

A la danza en Almería la Navidad le sienta muy bien, y siempre por estas fechas el Área de Cultura acerca al público el trabajo de una de cunas de este maravilloso arte. Anoche fue el Ballet Imperial Ruso, una de las compañías más reconocidas, que embelesó al público con la belleza técnica y estética de sus coreografías. El Auditorio Maestro Padilla se llenó a rebosar para disfrutar de la magia de cuatro espectáculos muy cuidados, y a la vez conocidos, El Lago de los Cisnes’, ‘El Cascanueces’. ‘La Bella Durmiente’, y ‘Bolero’, muy aplaudidos por el público, y que forman parte de unos programas que la compañía representa en giras por todo el mundo.

Los 40 bailarines rindieron homenaje, en la primera parte, a Piotr Iliich Tchaikovsky, en la bautizada como ‘Gala Tchaikovsky’, donde deleitaron con piezas escogidas de estas composiciones. Una cuidada escenografía, un vestuario muy vistoso y el talento de los bailarines, que representaron con brillantez obras icónicas de la danza clásica, habituales en los programas de Navidad, y donde la magia y fantasía se enlazan con el amor. La lucha entre el bien y el mal de ‘El lago de los cisnes’, el cuento de hadas de ‘El Cascanueces’, y el amor de ‘La bella durmiente’ fueron representadas por los bailarines con una depurada técnica y gran expresividad.

Tras el descanso, el vestuario cambió del blanco al negro con un espectacular ‘Bolero’ de Ravel. La sincronía de los movimientos, la intensidad y la pasión ofrecida durante la coreografía provocó que los bailarines tuvieran que salir varias veces a recibir las ovaciones.

De esta manera, el mundialmente aclamado Ballet Imperial Ruso, fundado por Maya Plisetskaya y dirigido por Gediminas Tarandá, ratificó en el programa de #AlmeríaEsNavidad el prestigio que le precedía.

En esta Gran Fiesta de Ballet, al lado de los 40 profesionales del Ballet Imperial Ruso, actuaron los pequeños alumnos del Conservatorio Profesional de Danza Kina Jiménez, que interpretaron los papeles de angelitos y enanitos. “Es un proyecto que estamos llevando por España y por otros países desde 2005, introduciendo en nuestro espectáculo a los pequeños que sueñan con ser bailarines. Quién sabe si alguno de ellos es la futura estrella. De momento con mucha ilusión ellos se preparan para lo que más les gusta, actuar en un escenario profesional al lago de los bailarines internacionales”, explican desde la compañía. Fue una divertida coreografía, donde recibiendo el cariño del público, en una experiencia que seguro no olvidarán.

El Ballet Imperial Ruso es una prestigiosa compañía de Moscú, creada por iniciativa de Maya Plisetskayaen 1994. El director artístico del Ballet es Gediminas Tarandá, quien fue estrella del Teatro Bolshoi, donde estudió la carrera de coreógrafo bajo la dirección de Yury Grigorovich, siendo en la actualidad el más destacado director artístico de grandes eventos de Rusia, condecorado cómo Artista de Honor de Rusia (2005) y con Orden de Diaguilev (2008).

El elenco del Ballet Imperial Ruso está compuesto por 40 bailarines del máximo nivel artístico, muchos de ellos han sido ganadores de prestigiosos concursos de ballet, como Yulia Belyakova, Irina Adilova, Elizaveta Egorova, Ksenia Pukhovskaya, Narimán Bekzhanov, Lev Brel, Ivan Zviaguintsev, Anna Pashkova, Denis Simón, Vatautas Tarandá, Vladimir Dorofeev y otros.

En el descanso la productora Tatiana Solovieva explicó el origen y experiencia del Ballet Imperial Ruso, y afincada en España, presentó el libro ‘Entre dos orillas’, un apasionante viaje por sus vivencias entre Rusia y España y la propia historia del ballet, y del que el 100% de los ingresos se destinarán a la Unión de Artistas de Rusia en España. Una noche de magia alrededor de la danza clásica en el programa #AlmeríaEsNavidad, del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería.