Limpieza imbornales

El Ayuntamiento y Aqualia limpian en lo que va de año más de 13.000 imbornales y 2.000 acometidas domiciliarias de colectores de saneamiento

Los trabajos de limpieza, que han permitido extraer cerca de un millón de litros de residuos, se han intensificado ante la llegada de las lluvias

El Ayuntamiento de Almería, a través de Aqualia, empresa concesionaria de la gestión integral del agua en el término municipal, realiza durante todo el año labores de limpieza de redes de saneamiento e imbornales, tarea que se ha intensificado en las últimas semanas ante la previsión de lluvias, lo que ha permitido limpiar más de 13.000 imbornales y cerca de 2.000 acometidas domiciliarias de colectores de saneamiento.

La concejala de Sostenibilidad Ambiental, Margarita Cobos, que ha supervisado hoy el trabajo de una de las unidades de limpieza, ha destacado que desde el Ayuntamiento “somos conscientes de la necesidad de que las rejillas las alcantarillas estén desatascadas para evitar así encharcamientos e inundaciones en las calles y es lo que hacemos durante todo el año”. No obstante, ha advertido de que si las lluvias son excesivamente torrenciales, con descargas de mucho agua en muy poco tiempo, es imposible que las tuberías tengan capacidad suficiente para tragar inmediatamente el agua”.

El objetivo es extraer los residuos que se acumulan dentro y que dificultan la recogida de agua en los días de lluvia, una tarea que no es sencilla en Almería “debido a las propias condiciones climatológicas, con mucho viento y poca lluvia, lo que facilita la acumulación de residuos”, por lo que junto a la labor municipal de limpieza permanente ha pedido también la colaboración ciudadana, “porque lo que encontramos en los atascos de las alcantarillas suelen ser papeles, hojas, chicles, o incluso restos de obra como pintura o cemento, que se vierten a las rejillas y son un auténtico problema, ya que al fraguar dentro bloquean el paso del agua”, explica José Antonio Otero, director de servicio de Aqualia en Almería.

La configuración de zonas de limpieza del sistema de saneamiento se agrupa por barrios en las denominadas “cuencas”, según los colectores principales que las conforman. La red de colectores de toda la ciudad está dividida en 45 cuencas hidráulicas. En concreto, la empresa ha efectuado la limpieza de 13.048 imbornales desde enero, lo que significa que los 18.415 imbornales existentes en la ciudad serán limpiados en su totalidad antes de que finalice el año. En este tiempo, se han extraído 826.000 litros de residuos de su interior.

Actualmente, se están limpiando en la Cuenca 11-A (Blas Infante, Padre Méndez, Av. Montserrat), Cuenca-3 (Pablo Iglesias, Paseo de la Caridad, Resto) y Cuenca-3 A (Paseo Almería, Mercado Central).

Las próximas cuencas en comenzar serán la Cuenca 4 (Fuentecica, Quemadero, Regocijos), Cabo de Gata, Llanos de la Cañada y el Boticario.

Acometidas domiciliarias

Aqualia, a su vez ha realizado un total de 1.951 limpiezas de acometidas domiciliarias de saneamiento (instalación interior particular), de las cuales se han extraído un total de 209.000 litros de residuos que son arrojados por el mal uso en las redes de alcantarillado público y que ocasionan tantísimas molestias a los ciudadanos.

Las labores de limpieza se desarrollan siguiendo distinta metodología según se trate de redes de saneamiento o imbornales. Para efectuar la limpieza de la infraestructura de saneamiento se emplean como medio principal los camiones mixtos impulsores-succionadores, provistos de una tripulación de dos personas. Estos camiones están dotados de una tobera que se introduce en los colectores y succiona los residuos o impulsa agua a gran presión según se requiera por el tipo de obstrucción que se detecte.

Los trabajos de limpieza de imbornales, son ejecutados por equipos de dos personas, y el método de limpieza que generalmente se utiliza es el manual. Se diseña una ruta a seguir por la brigada de limpieza teniendo en cuenta la situación de los imbornales y los sentidos de circulación en las calles a limpiar y los trabajadores acuden con un vehículo en el que van depositando todos los residuos extraídos de los imbornales, que después irán a parar a un vertedero. Finalmente se inserta agua a presión dentro del imbornal para comprobar que el atasco ha desaparecido.

Todas estas actuaciones de limpieza son registradas internamente de manera que quede constancia de las zonas limpiadas, y del tratamiento de estos datos se concluye cuáles son las zonas más afectadas y que por tanto hay que limpiar con más frecuencia.