Visita alcalde Caritas Almería

El alcalde, “orgulloso” de los profesionales y voluntarios que, desde el centro logístico de Cáritas, “llegan a quienes más lo necesitan”

Ramón Fernández-Pacheco ha visitado el centro de Cáritas Diocesana y la nave de la empresa de reinserción social y laboral Koopera que da un segundo uso a la ropa y persigue el residuo cero

El alcalde, Ramón Fernández-Pacheco, ha visitado en el polígono San Carlos de la Colonia Araceli el centro logístico de Cáritas Diocesana en el que se recogen, almacenan, seleccionan y distribuyen las donaciones que los almerienses hacen de ropa, enseres, muebles, artículos de aseo, juguetes y material escolar, además de alimentos. A los artículos usados se les da una segunda vida y se reparten también muchos de primer uso, donados por comercios, alhóndigas o incluso particulares con los que las diferentes Cáritas parroquiales llegan a quienes más lo necesitan.

Así lo confirman el director de Cáritas Diocesana de Almería, Luis Flores Lara, y la coordinadora del centro logístico, María Ángeles Ramos González, que explican cómo, “gracias a los voluntarios, a su esfuerzo y tiempo, se puede llegar a las personas más vulnerables”. “Estamos al servicio de quienes nos necesitan”, asegura Ramos, al tiempo que reconoce las grandes necesidades de muchas familias vulnerables que han visto agravada su situación a raíz de la pandemia por COVID.

Acompañado por la concejala delegada del Área de Familia, Igualdad y Participación Ciudadana, Paola Laynez, el alcalde ha tenido la oportunidad de conocer de primera mano cómo funciona esta organización “referente en Almería entre las muchas asociaciones y organizaciones que tejen en la ciudad una red de solidaridad para ayudar a los demás”.

Koopera, ejemplo de inserción sociolaboral

El Ayuntamiento de Almería mantiene una estrecha relación de colaboración con Cáritas Diocesana a través de diferentes convenios y ayudas, y con la empresa de reinserción laboral Koopera, asociada también a Cáritas y cuya responsable, Mari Carmen Torres ha mostrado estos días al regidor cómo funciona la empresa, cómo se aprovecha la ropa donada por los almerienses en alguno de los 52 contenedores específicos repartidos por los barrios (uno de ellos en Carrefour y otro en el Punto Limpio del Sector 20), cómo se persigue el objetivo de residuos cero, y cómo, por encima de todo, se ofrece una oportunidad laboral a personas en situación de vulnerabilidad.

Con una nave situada también en el polígono San Carlos, Koopera cuenta con trabajadores en inserción laboral, un proyecto de apoyo psicosocial y de recuperación de ropa para la tienda social que la entidad mantiene abierta en la plaza de San Sebastián. “Se cumple con este proyecto un doble objetivo: por un lado se favorece la donación de ropa y por otro se genera empleo y se pone el textil de segunda mano a disposición de quienes más lo necesitan”. Además, aquel textil que ya no puede aprovecharse para vestir, se recicla de modo que el residuo es mínimo, confirman desde la empresa de inclusión.

El alcalde se ha mostrado “orgulloso” del trabajo de profesionales y voluntarios tanto en Cáritas Diocesana como en la empresa Koopera, con la que se mantendrá el convenio existente para la cesión de espacio para los contenedores ya que, hasta la fecha, ha sido sinónimo de “colaboración ejemplar” y pocas entidades como Cáritas son capaces de “optimizar tanto” cualquier recurso.

De ahí, que haya hecho un llamamiento a los almerienses para que se acuerden de Cáritas y de Koopera cada vez que tengan en casa algo que consideran que no van a volver a utilizar. Igualmente, son entidades que aceptan donaciones con las que son capaces de llegar a muchas familias necesitadas. En el inicio del curso escolar, Cáritas “necesita material para la vuelta al cole”, reconoce María Ángeles Ramos que, junto a los voluntarios, lleva unos días preparando bolsas con artículos escolares que después llegarán a las familias con niños.

Audios: