Eva contra Eva Almería

Arropada de un excepcional reparto de actores y una cuidada escenografía, recibe los aplausos de un entregado público

Cuando se une un excepcional reparto de grandes actores, una cuidada escenografía, una buena adaptación de un texto legendario y una dirección muy cuidada, el resultado lógico son los aplausos del público. Y es lo que se vivió en la tarde de ayer, sábado, en el Auditorio Maestro Padilla con la representación de ‘Eva contra Eva’. Entradas agotadas y ganas de disfrutar del teatro y de ver en escena a Ana Belén, que brilló como ella solo sabe hacer. Es un referente de la cultura española, y sabe estar a la altura ya sea en un concierto o como este caso en la representación donde se reflexiona sobre dos generaciones, una joven actriz que viene empujando y una estrella consagrada que se niega a bajar el telón.

Una buena metáfora de la vida, donde parece que hoy en día la experiencia no importa y existe una adoración de la juventud, arrinconando en una esquina la inteligencia, sabiduría y buen hacer de muchas personas aún en su plenitud profesional. En el teatro se visualiza más y ‘Eva contra Eva’ es un buen ejemplo de esta situación.

Ana Belén tiene su alter ego de juventud en Mel Salvatierra, arropados por los actores Javier Albalá (director de la supuesta compañía de teatro), Ana Goya (la representante de la actriz protagonista), y Manuel Morón (el crítico teatral). Todos bajo la dirección de Silvia Munt.

La puesta en escena es muy cuidada. El interior de un teatro, donde ensayan, y con dos grandes espejos que nos trasladan a otros ambientes, sin tener que cambiar el mobiliario, y en el que incluso el público participa como figurante. Unido a la escenografía, una acertada iluminación y una selección musical sublime, en una demostración de que está estudiado hasta el último detalle.

Ana Belén realiza de nuevo una clase magistral de teatro, haciéndonos vivir con intensidad su personaje, con escenas geniales como la discusión con el director, que es también su marido, marcando la distancia generacional con Mel, o en el monólogo final. Brillante. La representación forma parte de la programación del Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería dentro de la cultura segura.

‘Eva Contra Eva’ es una obra inspirada en el clásico ‘Eva al desnudo’, de Joseph L. Mankiewicz. El argumento parte de dos actrices, de generaciones distintas, deben interpretar a un mismo personaje. En esta coincidencia chocan dos maneras de entender la vida y la profesión. La actriz más joven lucha por conseguir la oportunidad de darse a conocer. La actriz mayor se esfuerza para que el paso de los años no la haga desaparecer de los escenarios. Pero eso no las convierte necesariamente en enemigas, sino que se trata de miradas complementarias que pueden aprender la una de la otra, sin ninguna necesidad de destruirse.

Los personajes de ‘Eva Contra Eva’ (el director, el crítico, la representante y las dos actrices) utilizan el teatro para hablar de la vida y la vida para hablar del teatro. Se entregan a esta profesión con tanta intensidad y devoción que, a menudo, pierden la capacidad de reírse de sí mismos. Y es en la excesiva trascendencia que otorgan a sus vulnerabilidades, convirtiéndolas en meras vanidades, donde radica la comedia. Shakespeare decía que el objetivo del teatro es poner un espejo ante los espectadores para poder reflejar las virtudes y los defectos de cada época. Y es lo que ha realizado ‘Eva contra Eva’.

El teatro de nuevo ha alimentado el espíritu de todos los que asistieron en la tarde de ayer a la representación, y es que en Almería sí que hay cultura.