La bailarina transmite calidad técnica y emoción, en un espectáculo luminoso en el plano artístico y escenográfico, dentro del ciclo Trasladanza, que agotó entradas en el Teatro Apolo
El cruce de caminos entre la tradición y la búsqueda contemporánea se materializó anoche, viernes, sobre el escenario del Teatro Apolo. La segunda edición del ciclo Trasladanza arrancó con entradas agotadas y el estreno de ‘La Danzaora’, una propuesta tan arriesgada como luminosa en la que la directora, coreógrafa y bailarina Laura Fúnez explora los márgenes entre la escuela bolera y el flamenco, fundiéndolos en un lenguaje muy personal.
Desde los primeros compases, el espectáculo dejó claro su carácter innovador. Zapatillas de baile dialogando con el pulso flamenco, braceos de herencia bolera que se quiebran en zapateados secos y precisos, y un cuerpo que transita entre la verticalidad académica y la tierra del flamenco más esencial. ‘La Danzaora’ no propone una suma de estilos, sino una transformación: una memoria que se mueve, se cuestiona y se reinventa en cada gesto.
Una idea que se transmite en el movimiento, en el la escenografía y en el coloquio final. “Con respeto y admiración, hay que sacar a la escuela bolera de la vitrina”. Estas palabras de Laura Fúnez son visionarias. Y como todo emprendedor, sus inicios no han sido fáciles. Pero el talento de la coreógrafa le ha llevado a convertir las críticas de los inmovilistas en arte, y así el espectáculo arranca con el telón bajado, y delante Laura, bailando, mientras se escuchan palabras reaccionarias ante esta evolución de la escuela bolera. Sirve de terapia, para la artista y el público, con el fin de que, una vez se eleve el telón, poder disfrutar, sin prejuicios de su talento.
Sobre el escenario desborda calidad y temperamento, con una cuidada puesta en escena, una excelente dirección y una iluminación que centra la mirada hacia lo importante. Laura Fúnez demuestra una sólida base técnica que le permite habitar ambos universos con naturalidad y riesgo. Como ella afirma, “para llegar a la evolución hay que dominar la tradición”. Su conocimiento del ritmo, la limpieza en el trabajo de pies y la expresividad de su torso y brazos sostienen una dramaturgia corporal en la que el silencio, la pausa y la tensión tienen tanto peso como el sonido.
La propuesta se ve reforzada por una cuidada música en directo, esencial en la construcción emocional del espectáculo. A la guitarra, David Durán dibuja un acompañamiento preciso y sensible, que respeta los espacios del baile y subraya sus quiebros. El cante de Eleazar Cerreduela aporta profundidad y verdad, mientras que el percusionista Raúl Domínguez introduce matices rítmicos que dialogan con el zapateado (con zapatillas de danza) y amplían el paisaje sonoro. Música y danza se funden así en un todo orgánico, donde nada resulta accesorio.
La idea original se traduce en escena en una danza que no se representa una forma cerrada, sino un proceso vivo, abierta a la improvisación, como el diálogo que en un momento desarrollan Laura, con baile y castañuelas, y Alfonso con la pandereta. El colofón, igual de rupturista y luminoso, con la artista que se despoja del vestuario, se suelta el pelo y dibuja un broche final maravilloso.
La ficha de ‘La Danzaora’ la encabeza con dirección, coreografía e intérprete: Laura Fúnez; creación musical y guitarrista: David Durán; artista invitado con la creación musical final, cuando se suelta el pelo: Alfonso Acosta Pantera; colaboración y asesoramiento coreográfico: Mariana Collado, Pedro Córdoba, Lisi Sfair y Paula Rodríguez; diseño y confección de vestuario: Belén de la Quintana y Carmen Granell; iluminación: Carlos Fajardo, presente también en el coloquio: y fotografía: Albiru Muriel. Un cuadro coral de grandes artistas.
El concejal de Cultura, Diego Cruz, afirma que “queremos abrir la puerta a jóvenes artistas, que ya brillan en el panorama nacional y que serán los protagonistas de los diferentes géneros en unos años, como es el caso de Laura Fúnez, en un proyecto ‘made in Almería’, liderado por Mariana Collado y la productora Butaka 13”.
En efecto, el estreno de ‘La Danzaora’ supone una declaración de intenciones del ciclo Trasladanza, creado por Butaka 13 para el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería. Esta segunda edición consolida el compromiso con propuestas que investigan el movimiento desde perspectivas híbridas y contemporáneas, sin perder el vínculo con la raíz. Un proyecto, bajo la dirección de Mariana Collado, que convierte a Almería en punto de encuentro para la creación actual en danza, abriendo el escenario a lenguajes valientes, personales y en constante transformación.
En el posterior coloquio, enriquecedor, el público expresó a la artista y sus acompañantes la admiración por la propuesta ofrecida, y Laura, sincera, confesó que “me he vaciado sobre le escenario, bailo desde el corazón”. Hoy, Día de San Valentín, Laura tiene 200 nuevos enamorados de su arte y personalidad, los hombres y mujeres que llenaron anoche el Teatro Apolo.
Un ciclo de calidad y amor por la danza
Trasladanza se define como un espacio de creación tanto para sus artistas como para artistas nacionales e internacionales dentro de la programación cultural de la ciudad. Después de colgar el cartel de ‘entradas agotadas’ en tres de su espectáculos y el cuarto quedarse a apenas una veintena y con el mismo espíritu, el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería y Butaka 13 Producciones, con el apoyo de Fundación SGAE, han puesto en marcha la segunda edición que se celebra de nuevo en el Teatro Apolo, con un espectáculo al mes, desde febrero hasta junio del próximo 2026.
Tras la apertura de esta segunda edición de Trasladanza con Laura Fúnez, el siguiente artista será Jesús Carmona, que actuará el 13 de marzo con el espectáculo ‘Baile de bestias’, con flamenco y danza. “Es un auténtico lujo contar con él en la programación, pero es que además se ha prestado a salir y protagonizar nuestro vídeo para esta edición”, detalló Mariana Collado de Butaka 13 en la presentación oficial del ciclo.
La tercera parada será con la compañía La Monto que llegará el 17 de abril con ‘Next To My Skin’, en este caso danza contemporánea. El 22 de mayo será el estreno absoluto de ‘Pleita’, de la almeriense nijareña Marta Bonilla, “que mezclará folclore y flamenco. Nos hace mucha ilusión contar con una propuesta así, que pone en valor el folclor para demostrar que sigue vivo”, dice Collado.
Trasladanza cerrará el 12 de junio con la propia Mariana Collado, junto con Lucio Baglivo y Alfonso Acosta, en ‘Un patético amor desconocido’. Otro estreno absoluto que aúna teatro, danza contemporánea y flamenco. Entradas en https://almeriaculturaentradas.es